domingo, 20 de enero de 2013

¡Ojalá y lloviera!

Acababa de comer y decidí recostarme en la galería de la casa para reposar un momento. Lo primero que hice fue quitarme los lentes para también descansar la vista. Allí también estaba mi madre tomando un poco de aire fresco. Con la vista fijada al cielo, mientras observaba las nubes ella exclama con tono alegre: “¡Ojalá y lloviera esta tarde!”. Fonéticamente hablando, esa también fue mi respuesta: “Sí… Ojalá y yo viera