lunes, 7 de noviembre de 2011

¡DETESTO LOS LUNES!…

¡Confiésalo! Has dicho esta frase al menos una vez en la vida. ¿Quién no? Que sea lunes significa que terminó el fin de semana de descanso, y que faltan otros 5 días com-ple-ti-tos hasta que nuevamente podamos descansar, ya sea de las clases o del trabajo, ¡o de ambos!

El lunes pasado tuve un día sin igual, pero nada distante de lo que comúnmente pensamos de este desprestigiado día de la semana. Todo empezó con una ligera lluvia, lo cual no hubiera sido problema si yo no hubiera lavado el carro en la tarde anterior. Pues ya ven, empezó mal para mí. Sin embargo, de camino para el trabajo, mientras me preocupaba por los tapones y por no llegar tarde, vi dentro de la larga fila en la parada del transporte público una mujer que trastornó mi pensar.